Lo primero sería reconocer que el ambiente en bares y restaurantes es mucho más sano, realmente no existe esa asquerosa sensación al entrar en cualquier local apestando a tabaco, a humo concentrado que te daban ganas de salir corriendo.
Lo alucinante, considerando que estamos hablando de España y de los españoles, es ver como en general la gente, salvo algunas excepciones, cumple la Ley y se salen a fumar a la calle, pese al frío extremo, viento huracanado, lluvia y demás condiciones climatológicas adversas. Quien decía que en España faltaban huevos, lo que faltaba era motivación.


