Una variante genéticamente modificada de un probiótico que normalmente encontramos en el yogur y el queso parece ser un tratamiento efectivo para enfermedades inflamatorias intestinales como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. También puede resultar útil en el cáncer de colon, otra enfermedad provocada por la inflamación.
Investigadores de la Northwestern Medicine han eliminado un gen en el probiótico Lactobacillus acidophilus y le han suministrado esta nueva variedad a los ratones con dos diferentes tipos de colitis. Después de 13 días de tratamiento, la nueva cepa probiótica eliminó, casi completamente, la inflamación de colon en ratones y detuvo la progresión de su enfermedad en un 95 por ciento de los casos.