Y después de fallas llegó el momento bascula y como ya era de esperar no me he
¡¡¡MEDIO KILO MENOS!!!
No esta nada mal si tenemos en cuenta que alguna noche que otra me he pasado. Esas irresistibles botifarritas para cenar… ñam, ñam.
Aunque realmente a lo que mas miedo tenia, esos buñuelitos, buenos buenos, no me ha supuesto ningún drama... ya no son lo que eran.