No provoca embarazos no deseados ni enfermedades de transmisión sexual. Y claro está, tampoco ceguera. Todo lo contrario, según los expertos, tiene enormes beneficios para la salud emocional y sexual.
La masturbación es un comportamiento común entre los menores, casi universal de la sexualidad adolescente: un 58% de los chicos y un 42% de las chicas de entre 15 y 18 ha recurrido a ella alguna vez. Sin embargo, y pese a que forma parte fundamental de su desarrollo sexual, sigue estigmatizada.
