“El tabaquismo pasivo es la primera causa evitable de muerte en los países desarrollados durante la infancia”, explica Guadalupe Ortega, autora principal de la investigación y coordinadora del programa Atenció Primària Sense Fum desde el Departamento de Salud de la Generalitat de Cataluña.
Los datos muestran que los bebés que duermen en la misma habitación que sus padres presentan niveles de nicotina tres veces superiores a los que lo hacen en otra estancia. Estos datos demuestran que sufren el conocido como “humo de tercera mano”, es decir, las partículas nocivas del tabaco que se impregnan en la piel, en la ropa y en los cabellos de sus progenitores.