Si un humano y una célula bacteriana se conociesen en una cita rápida, nunca se pensaría que intercambiarían sus números de teléfono, mucho menos material genético. En términos más científicos, nunca se ha registrado una transferencia directa de ADN de humanos a bacterias.
Hasta ahora. Investigadores de Northwestern Medicine han descubierto las primeras pruebas de un fragmento de ADN humano en un genoma bacteriano – en este caso, Neisseria gonorrhoeae, la bacteria que causa la gonorrea. Posteriores investigaciones demostraron que la transferencia de genes parece ser un evento evolutivo reciente.