De hecho, los investigadores anunciaron que "el efecto es tan rápido que es equivalente a la inyección de la sustancia directamente en la sangre," descrito en las conclusiones del trabajo como una "seria advertencia" a los que fuman.
El estudio es el primero en seres humanos que rastrean como las sustancias presentes en el tabaco causan daño al ADN, y aparece en la revista Journal Chemical Research in Toxicology, publicado por la American Chemical Society.