La idea de que podemos estar sanos independientemente de nuestro peso ha ganado credibilidad en los últimos años, a pesar de que demostrado que la obesidad supone un riesgo para la salud. Aunque la idea es seductora, es también peligrosa porque ofrece a las personas que necesitan perder peso un falso sentido de seguridad.En el libro The Obesity Paradox: When Thinner Means Sicker and Heavier Means Healthier, por ejemplo , el cardiólogo americano Carl Lavie argumenta que las personas con ciertas enfermedades crónicas y además sobrepeso o incluso obesidad moderada, frecuentemente viven más y mejor que las personas con un peso normal con las mismas dolencias.