Comer algo de pescado, una vez por semana, durante el embarazo puede reducir el riesgo de sufrir de ansiedad según sugiere un reciente estudio.
En el estudio, las participantes que nunca o casi nunca comían pescado azul, por ejemplo salmón, eran un 53 por ciento más propensas a tener altos niveles de ansiedad en su tercer trimestre de embarazo, en comparación con las mujeres que comían pescado al menos una vez por semana.