En la película Amélie, el personaje principal es una excéntrica joven que intenta cambiar la vida de los que la rodean.
Un día, Amelie descubre en su apartamento una vieja caja de latón oxidada, repleta de recuerdos de la infancia, guardada por un muchacho años atrás. Después de localizar al dueño de la caja, se la entrega. Al abrir la caja descubre unas canicas y en ese instante un repentino destello de imágenes de la infancia inundan su mente y lo transportan a una época en la que se encontraba en el patio del colegio tratando de llenar sus bolsillos con cientos de canicas, mientras un profesor le gritaba que se diera prisa.