Una cucharada de azúcar puede hacer que “ esa medicina pase mejor”. Pero también hace que la tensión arterial y el colesterol suban, demás del riesgo de insuficiencia hepática, obesidad, enfermedad cardíaca y diabetes.
El azúcar y otros edulcorantes son, de hecho, tan tóxicos para el cuerpo humano que deberían ser regulados tan estrictamente como el alcohol por los gobiernos de todo el mundo, según un comentario publicado en el último número de la revista Nature por investigadores de la Universidad de California en San Francisco (UCSF).
Los investigadores proponen regulaciones tales como gravar con impuestos todos los alimentos y bebidas que incluyan azúcar, la prohibición de su venta en o cerca de los colegios y la colocación de límites de edad en las compras.